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Dieta Montignac
La dieta se divide en dos fases, la primera fase que es la realización estricta de la dieta en la que se pierde el peso deseado (aproximadamente 1 kilo a la semana), y la segunda fase que es de mantenimiento en la que se puede ser un poco más flexible y que puede durar indefinidamente con lo cual se puede llevar a cabo como plan alimenticio. Con la dieta de Montignac se puede comer hasta saciarse (lo cual no significa que se pueda comer compulsivamente), y además permite elaborar menús muy amplios y al gusto de cada persona ya que permite comer casi de todo. Algunas personas pueden experimentar una sensación de hambre durante los primeros días a causa de la eliminación de hidratos, aunque en pocos días la sensación desaparece y el cuerpo tiende a pedir menos comida y a tener menos hambre. No mezclar nunca proteínas (todas las carnes, menos la de cerdo, aves, leche desnatada, huevos, yogur, quesos con menos del 30% de materia grasa, pescados, mariscos y crustáceos) con hidratos de carbono y féculas (pan, pastas, pizza, cereales, patatas, zanahoria, castañas, maíz, sémola, alcohol, helados y postres dulces). Las legumbres (lentejas, garbanzos, porotos, arvejas) tampoco deben ser mezcladas con las proteínas. Las verduras pueden mezclarse con proteínas, con hidratos de carbono y con legumbres. Las frutas deben comerse siempre fuera de las comidas principales. Hay que evitar los frutos secos y los alimentos ricos en grasas (mantequillas, embutidos, tocino, carne de cerdo, quesos ricos en materia grasa, helados, chocolates, leche entera, etc.) |